Cuando un ser humano trabaja para otro, tiene que encontrar en este otro la motivación de su trabajo, y cuando tiene que trabajar para la comunidad tiene que sentir y percibir el valor, el ser y la importancia de esta comunidad. Esto sólo podrá hacerlo cuando la comunidad es algo completamente distinto de una suma más o menos indiferenciada de seres humanos individuales. Tiene que estar plena de un espíritu real en el que cada ser humano tome parte. La comunidad tiene que tener una misión espiritual y cada uno tiene que querer aportar para que se cumpla esa misión. (…) En cada uno de los individuos tiene que estar vivo el espíritu de la comunidad.


Rudolf Steiner